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La poco conocida y muy extensa red de negocios de la Mara Salvatrucha

La primera imagen de la pandilla Mara Salvatrucha suele ser de un grupo de jóvenes con tatuajes, mirada hostil y un historial de violencia.

Pero también es algo más: la MS 13, como también se conoce a la banda, tieneen El Salvador una extensa red financiera en la que participan empresas legales de transporte público, hoteles, restaurantes y negocios de venta de automóviles.

Se trata de una operación similar a la de grandes grupos de delincuencia organizada que deja grandes ganancias a la pandilla, afirman autoridades.

“La variabilidad de las formas de manejo es inmensa”, asegura Allan Hernández, director de Unidades Especializadas de la Fiscalía General de la República (FGR) de El Salvador.

“Hicimos una incautación que muestra la cantidad de dinero que obtienen en un día y tienen la capacidad de hacerse hasta de US$80.000 en efectivo”, le dice a BBC Mundo

Y las autoridades de El Salvador afirman haber logrado desarticular parte de esa red de lavado de dinero, la que movía hasta US$25 millonesal año.

Autos confiscados a la Mara SalvatruchaImage copyrightAFP
Image captionA diferencia de la mayoría de miembros de la Mara, que son pobres, los integrantes de La Federación, una especie de cúpula, tenían casas y autos costosos, como los de esta imagen, que fueron confiscados.

Según Hernández, los recursos eran controlados por un grupo pequeño de la jerarquía de la MS13.

“Es un nuevo apéndice de la estructura que es lo que se conoce como La Federación”, explica el funcionario.

“Es un grupo de personas del más alto nivel en la estructura criminal que tenían control del dinero, control de órdenes y de decisiones”.

El resto de los integrantes de la pandilla, unos 40.000 según estima la Policía Nacional Civil (PNC), no sabía de estas operaciones.

Y, a decir de las autoridades, la mayoría tampoco se beneficia personalmente.

La red

La estructura financiera de la pandilla desarticulada por la FGR y la PNC operaba sobre todo en la región occidente de El Salvador.

La estrategia se llamó Operación Jaque, que en su primera etapa duró más de un año antes de obtener resultados.

Policías borrando pintas alusivas a la Mara Salvatrucha en una pared de ladrillo de Quezaltepeque, una ciudad a 15 kilómetros de San Salvador.Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionLa policía de El Salvador trata de retomar el control de zonas dominadas por la Mara Salvatrucha, como Quezaltepeque, a 15 kilómetros de la capital.

En las investigaciones se estableció el modo de financiamiento de la organización criminal.

Una de las fuentes primarias proviene de la extorsión a miles de pequeños negocios, trabajadores y profesionales.

El dinero es recolectado por “soldados”, como la FGR llama a los miembros de nivel más bajo en la pandilla.

Luego se entrega a un responsable de barrio, quien a su vez lo hace llegar a otro operador que controla una zona más amplia.

De allí el dinero iba a las manos del responsable de las finanzas de La Federación, Marvin Adalid Quintanilla.

El personaje “es un sujeto común en todas las investigaciones, que tenía el control de las operaciones del narcotráfico en la zona occidental del país”.

Negocios limpios

Prácticamente todo el dinero que recolecta la MS13 es en efectivo, algo útil para financiar algunas de sus necesidades.

La compra de armas es un ejemplo. La FGR documentó que la pandilla compró algunos cargamentos en Guatemala y pagó por ellos más de US$600.000.

Miembros de la MS 13 detenidos.Image copyrightAFP
Image captionLa mayoría de los miembros de la MS no sabe de los negocios de La Federación.

Otra parte de los recursos se utilizó en negocios legales como bares, restaurantes, hoteles, autobuses de pasajeros, taxis o comercios para reparar y vender automóviles.

La Fiscalía y la PNC confiscaron también cuentas bancarias y otros productos financieros.

Todos los casos fueron acuerdos comerciales, explica el fiscal Hernández, pues ninguno de los dueños de los negocios legales fue obligado a asociarse.

“No hubo conminación, fue un intercambio de beneficios. Era manejar el dinero de ellos a través de sus empresas lícitas a cambio de obtener beneficios, no hubo presión”, explica.

En la Operación Jaque se emitieron 120 órdenes de captura para integrantes de La Federación y sus testaferros.

Buses confiscados a la MS 13.Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionLas autoridades salvadoreñas también confiscaron buses durante la Operación Jaque.

Las propiedades incautadas, así como los automóviles y autobuses, fueron confiscadas por las autoridades.

Actualmente se encuentran dentro de un proceso de extinción de dominio, es decir las autoridades se quedan con ellos para eventualmente venderlos o destinarlo a su servicio.

Arriesgarse por otros

Algo que llamó la atención de los investigadores es la discreción de la red financiera de la pandilla.

El control de las operaciones y las inversiones eran conocidos sólo porunos cuantos miembros de la jerarquía.

Dinero por el que muchos jóvenes del nivel más bajo pagaron un alto costo, señala el fiscal Allan Hernández.

“Dudo que ellos conozcan que su trabajo en la calle recolectando, arriesgándose, incluso pagando con cárcel quede de esa forma en pocas manos para beneficios personales“, explica.

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